ACTIVIDAD FÍSICA

MUÉVETE CADA DÍA

Caminar, pausas activas, movilidad articular y estímulos suaves para sentirte ágil y con energía en tu día a día.

El movimiento como necesidad biológica

Nuestro cuerpo está diseñado para la locomoción frecuente y variada. Sin embargo, los entornos laborales sedentarios actuales imponen largas horas de inmovilidad en sillas y sofás que reducen la circulación y provocan rigidez lumbar y cervical.

Pilares de una rutina activa

1. La cadencia de caminar

Caminar es el ejercicio más democrático, seguro y sostenible. Dar entre 7.000 y 10.000 pasos al día activa la bomba venosa de las pantorrillas y mejora la regulación de la glucosa en sangre tras las comidas.

2. Pausas activas en el trabajo

Levantarse dos minutos cada hora de oficina para hacer estiramientos suaves o sentadillas en la silla previene la sobrecarga postural y reactiva la concentración mental.

3. Fuerza funcional básica

Trabajar con el propio peso corporal (fondos contra la pared, zancadas o puentes de glúteos) fortalece los huesos, mejora la estabilidad articular y estimula el metabolismo basal.

4. Movilidad y respiración

Dedicar 10 minutos al día a la movilidad de tobillos, caderas y hombros combinada con respiraciones profundas relaja el sistema nervioso y alivia el estrés acumulado.