Educación

Cómo leer una etiqueta alimentaria con sentido crítico

Aprende a descifrar la lista de ingredientes y la tabla nutricional sin dejarte deslumbrar por los reclamos del frontal.

Los envases de los productos comestibles en el supermercado están diseñados comercialmente para llamar la atención del consumidor con alegaciones saludables como 'sin azúcares añadidos', 'fuente de fibra' o '0% materia grasa'. Aprender a mirar la parte posterior del envase te otorga el criterio necesario para tomar decisiones conscientes e independientes.

1. La regla de oro: la lista de ingredientes

Por imperativo legal en la Unión Europea, los ingredientes deben figurar en orden decreciente de peso. El primer elemento mencionado es el que se encuentra en mayor cantidad en el producto:

  • Si el azúcar, jarabes de glucosa, almidones modificados o harinas refinadas figuran entre los tres primeros ingredientes, el producto tiene un perfil predominantemente procesado.
  • Cuanto más corta, reconocible y comprensible sea la lista de ingredientes, mayor suele ser la pureza del alimento.

2. La tabla de información nutricional

Al analizar los valores numéricos por 100 gramos:

  • Azúcares: Comprueba la línea 'de los cuales azúcares'. Es importante diferenciar los azúcares naturalmente presentes (como la lactosa en la leche o la fructosa en una mermelada sin azúcar) de los azúcares libres agregados durante la fabricación.
  • Grasas saturadas: Observa de qué fuente proceden en la lista de ingredientes (aceite de oliva o frutos secos frente a grasas de palma o grasas trans parcialmente hidrogenadas).
  • Sal/Sodio: Se considera un contenido alto de sal cuando supera los 1,25 gramos de sal por cada 100 gramos de producto.

Comprar con criterio no significa obsesionarse con los números, sino priorizar productos con ingredientes sencillos que reconozcas con facilidad.

Volver a todos los artículos Calcular mi IMC